Frente a la crisis estructural de la provincia de Buenos Aires, el dirigente político plantea una reestructuración profunda que comience por separar al conurbano de la provincia. La propuesta central consiste en transformar a los 27 municipios del conurbano en distritos federales para eliminar un nivel estatal intermedio, quedando únicamente dos jurisdicciones: los municipios y la Nación.
Menos burocracia y eliminación de impuestos
Bajo este nuevo esquema sin gobierno provincial en el conurbano, se prevé la eliminación del impuesto de Ingresos Brutos. De este modo, todas las empresas y comercios de la región dejarían de pagarlo, lo que reduciría los precios de los productos en beneficio de los sectores con menores recursos. Según se detalla, el modelo busca replicar la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires previa al año 1994, pero permitiendo que los vecinos elijan directamente a sus intendentes y concejos deliberantes.
La creación de la policía militar del conurbano
En materia de seguridad, el plan contempla la federalización de los distritos para dotarlos de policía propia y la creación de una nueva fuerza federal denominada policía militar del conurbano.
El esquema operativo divide las funciones de manera estricta:
- Policías municipales: Se encargarán exclusivamente del patrullaje diario, dado que conocen cada barrio y cuadra.
- Policía militar: Asumirá el control de los delitos complejos, las tareas de inteligencia y la lucha contra el narcotráfico.
- Intervención conjunta: Ante un hecho delictivo concreto, actuarán ambas fuerzas de manera coordinada.
Formación y depuración en Campo de Mayo
Los efectivos que pasen a integrar la nueva policía militar se formarán en Campo de Mayo bajo un programa de instrucción de tipo militar, un estándar similar al de la Gendarmería. Ningún efectivo de la actual policía bonaerense pasará a la nueva fuerza sin antes atravesar este proceso de formación.
Asimismo, el plan contempla que durante dicho proceso se realice un análisis riguroso para detectar y separar de la fuerza a los elementos corruptos, quedando esta auditoría bajo la responsabilidad exclusiva del Ejército y no de la estructura interna existente. La iniciativa se sustenta en la premisa de que los municipios con policía municipal demuestran ser más seguros al hacerse cargo directamente de los problemas.




