Los sistemas de refrigeración de decenas de locales fueron manipulados de manera remota y alcanzaron temperaturas de hasta 50 grados. El episodio ocurrió un mes después de un ataque similar en Francia y volvió a encender las alarmas sobre la seguridad de estos dispositivos.
Un nuevo ciberataque afectó durante la madrugada del lunes a supermercados de siete países europeos y provocó la pérdida de grandes cantidades de alimentos. Los sistemas de refrigeración fueron manipulados de manera remota, lo que elevó la temperatura de heladeras y congeladores hasta los 50 grados. Entre los países afectados se encuentran Bélgica, Suecia, Luxemburgo, Estonia, Países Bajos, Finlandia e Irlanda.
En Bélgica, más de 40 locales de la cadena Ahold Delhaize registraron inconvenientes, al igual que 15 establecimientos de Carrefour, cinco de Spar y una tienda de Ikea. Algunos supermercados debieron recurrir a camiones frigoríficos para conservar los productos, mientras que otros tuvieron que desechar mercadería por la interrupción de la cadena de frío. También se reportaron problemas en establecimientos de otras cadenas, como Intermarché y Colruyt.
En Suecia, varias sucursales de ICA y Coop sufrieron alteraciones en sus equipos de refrigeración. En algunos casos, los empleados encontraron los congeladores con temperaturas de hasta 50 grados y debieron retirar los alimentos que estaban en mal estado o corrían riesgo de echarse a perder. Las autoridades del centro nacional de ciberseguridad advirtieron sobre la existencia de dispositivos tecnológicos expuestos y señalaron la necesidad de actualizarlos y reforzar sus medidas de protección.
El episodio se produjo pocas semanas después de un ataque similar en Francia, donde alrededor de 700 supermercados fueron afectados. Aunque todavía no se identificó a los responsables ni se reivindicó la autoría de los incidentes, los casos aumentaron la preocupación por posibles operaciones de sabotaje. Especialistas en ciberseguridad señalaron que los supermercados son objetivos vulnerables debido a la cantidad de sistemas conectados que utilizan y al impacto inmediato que puede generar una interrupción en sus operaciones.




