La modelo presentó una caracterización de gran realismo, diseñada junto al especialista en efectos especiales Mike Marino y realizada con tecnología de escaneo corporal. La celebración reunió a distintas figuras en Nueva York y marcó un nuevo aniversario de una de las fiestas más reconocidas de Halloween.
Heidi Klum volvió a captar la atención en Halloween con una caracterización de una mano cercenada de tamaño real, cubierta de sangre y con su cabeza ubicada en el centro de la palma. La modelo presentó el disfraz en su tradicional celebración, realizada en el restaurante Cathédrale del hotel Moxy East Village, en Nueva York.
El diseño fue desarrollado junto al especialista en efectos especiales Mike Marino y requirió un año de planificación. Para conseguir un resultado realista, el equipo utilizó escaneos corporales que permitieron reproducir la anatomía, las venas y los músculos de la modelo. También incorporaron detalles personales, como sus anillos de compromiso y casamiento y un tatuaje en uno de sus dedos.
La presentación incluyó una llegada en un camión decorado con señales de advertencia y la asistencia de actores vestidos con trajes de protección amarillos. Además, la celebración contó con una colaboración con Apothic Wines, que lanzó una colección de bolsas de vino inspiradas en las utilizadas para almacenar sangre en hospitales.
La fiesta marcó el 25° aniversario de Heidiween, una tradición en la que Klum sorprendió con caracterizaciones de personajes como Fiona de Shrek, Jessica Rabbit, E.T. y Medusa. Este año, su esposo Tom Kaulitz no participó del evento, a diferencia de otras ediciones en las que ambos coordinaron sus disfraces.





