El enfrentamiento ocurrió en una semifinal del Campeonato Mineiro Sub-20 entre Uberlândia y Mamoré. La cifra superó las 36 tarjetas rojas registradas en 2011 en la Primera D argentina, aunque Guinness todavía no homologó la marca.
Una pelea entre futbolistas y cuerpos técnicos de Uberlândia y Mamoré terminó con 51 expulsiones en el Estadio Parque do Sabiá, en Minas Gerais. El partido de ida de las semifinales se disputó el domingo 1° de noviembre y terminó 3 a 1 a favor de Mamoré.
Los incidentes comenzaron a los ocho minutos del segundo tiempo, cuando fue expulsado Luike Bispo dos Santos, de Uberlândia. La decisión provocó reclamos y amenazas al árbitro por parte de autoridades del club local. El colegiado denunció policialmente al gerente de fútbol, Willer Francisco Silva, por amenazas de muerte.
La pelea definitiva estalló en los descuentos, después del tercer gol de Mamoré. Los festejos provocativos de Davi Fernandes Bittencourt generaron una discusión que terminó cuando el preparador de arqueros de Uberlândia ingresó al campo y empujó al jugador visitante. El enfrentamiento se extendió entre ambos planteles y cuerpos técnicos, con objetos arrojados dentro de la cancha.
De las 51 expulsiones, 48 correspondieron a la gresca final. El árbitro asentó las sanciones directamente en el acta porque no pudo mostrar las tarjetas rojas durante el enfrentamiento. En total, hubo 22 expulsados de Uberlândia y 29 de Mamoré. La cifra superó las 36 expulsiones del partido entre Atlético Claypole y Victoriano Arenas, disputado en 2011, aunque todavía no fue reconocida oficialmente por Guinness World Records.





