El abogado planteó que, al finalizar su mandato, deberían estar concretadas tres medidas: la separación del conurbano, una alianza con empresas tecnológicas para transformar la educación y la salud, y la puesta en funcionamiento de la policía militar. A su vez, afirmó que quiere ser el último gobernador de la provincia tal como se la conoce actualmente.
Joaquín de la Torre plantea que su eventual gobierno tendría una duración de cuatro años y estaría enfocado en concretar cambios estructurales en la provincia de Buenos Aires. Su objetivo es que, al finalizar ese período, el conurbano y el resto del territorio bonaerense ya funcionen bajo estructuras políticas diferenciadas.
La propuesta central consiste en que los 27 distritos del conurbano pasen a depender directamente del Gobierno nacional, mientras el resto de la provincia conserve su organización actual. El proyecto busca modificar la distribución de responsabilidades entre los distintos niveles de gobierno y reducir las instancias administrativas.
El plan también incluye la puesta en funcionamiento de la Policía Militar del Conurbano y la conformación de una alianza tecnológica para introducir cambios en las áreas de educación y salud. Estas iniciativas forman parte de una transformación más amplia que, según el discurso, debería quedar encaminada durante los cuatro años de gestión.
De la Torre definió su propuesta como una reforma que modificaría la provincia tal como se conoce actualmente. En ese sentido, sostuvo que aspira a ser el último gobernador de Buenos Aires bajo su estructura actual y que, una vez concretados esos cambios, dejaría el cargo al finalizar su mandato.





