El dirigente propuso evaluar a los integrantes de la fuerza provincial para separar a quienes sean considerados corruptos. Su iniciativa de seguridad también contempla la creación de una policía militar para intervenir en delitos complejos, inteligencia y narcotráfico.
Joaquín de la Torre propuso evaluar a los integrantes de la Policía Bonaerense para identificar y separar a quienes considere involucrados en hechos de corrupción. La iniciativa forma parte de su plan para modificar el sistema de seguridad en el conurbano.
El dirigente sostuvo que los efectivos que pasen a integrar la nueva fuerza deberán atravesar una instancia de formación específica. La capacitación se realizaría en Campo de Mayo y estaría orientada a preparar a los policías para enfrentar delitos de mayor complejidad.
El proyecto también contempla la creación de una policía militar del conurbano, que tendría a su cargo tareas de inteligencia y la intervención en casos de narcotráfico y otros delitos complejos. Este cuerpo trabajaría junto con las policías municipales, responsables del patrullaje y la prevención.
Según explicó De la Torre, ambas fuerzas intervendrían de manera coordinada ante los hechos delictivos. Además, planteó que el Ejército participe en el análisis de los integrantes de la Bonaerense para detectar situaciones de corrupción y apartar a quienes estén involucrados.




